El objetivo del proyecto, fue elevar la cultura sanitaria de la población de las 3 comunidades de la Subcentral Agraria de Chocorosi, disminuyendo la incidencia de enfermedades por medio de la implementación de un sistema de agua potable con conexiones para 136 familias y 2 instituciones, en coordinación con las autoridades de la organización de mujeres indígenas originarias Bartolina Sisa de la subcentral Chocorosi. De las 980 personas que viven en las comunidades de Chocorosi, San Pedro de Chocorosi y Chocorosi Alto, aproximadamente 556 personas no cuentan con agua potable en su domicilio y emplean pozos pequeños que son una fuente de enfermedades.

El primer efecto de contar con agua potable es la disminución de enfermedades de transmisión por aguas contaminadas. El centro de salud ambulatorio de Chocorosi ha establecido las líneas de base 2020 para medir el impacto del sistema de agua potable en la salud. El COVID-19 ha alertado a toda la población sobre la fragilidad del sistema de salud y la sensibilización ha dado resultados: la subcentral de Bartolinas ha logrado que se comprometa para 2021 el POA anual de cada comunidad a la construcción de un Centro de Salud de primer nivel; mientras esto sucede, el proyecto equipará el actual centro de salud ambulatorio. La identificación de necesidades y problemas ha revelado una baja cultura sanitaria en la población, que el proyecto pretende elevar haciendo énfasis en la prevención con capacitaciones en salud e higiene, a nivel familiar, escolar y campañas de prevención apoyados en el centro de salud actual.

Durante la ejecución se ha trabajado en elevar la cultura sanitaria en las tres comunidades de la Subcentral de Chocorosi, a través de la implementación de un sistema de agua potable nuevo con conexiones familiares en la comunidad de Chocorosi Alto, y la ampliación del sistema de agua existente en las comunidades de San Pedro y Chocorosi; coordinando con las autoridades locales, sobre todo con la organización de mujeres indígenas originarias Bartolina Sisa.

Se realizaron campañas de prevención de enfermedades respiratorias, parasitosis en escuelas y reuniones comunales, así como campañas de desparasitación masiva puerta a puerta. También, se realizaron emisiones de cuñas radiales en la radio de Calamarca para concientizar a la población en la importancia de los hábitos de higiene como medios de prevención; se entregaron kits de higiene personal para promover nuevos hábitos de higiene.

La falta de inclusión de las mujeres en la toma de decisiones y la postergación de sus derechos a niveles comunales y familiares genera una cultura de inequidad que el proyecto abordó impulsando una cultura de empoderamiento en las mujeres y en sus organizaciones, para que después de capacitarse incidieran social y políticamente a nivel familiar, comunal, supra comunal (subcentral) y municipal.


El esfuerzo por incidir en sus cargos se concretó con la coordinación entre Tupacs y Bartolinas para la conformación del comité de obras en Chocorosi Alto y el inicio del proyecto sobre todo en el área de construcción. Asímismo, con la conformación de comités de agua en San Pedro y Chocorosi para una mejor gestión. También firmaron acuerdos con el ejecutivo Municipal y el Centro de salud para iniciar con capacitaciones en favor de las tres comunidades. El centro de salud ambulatorio vecinal de Chocorosi, con la ayuda de las Bartolinas, en el 2022 logró adquirir el código SNIS que los reconoce como centro de primer nivel y ya no como centro ambulatorio vecinal.


El trabajo realizado por las Bartolinas no podría haber tenido el mismo impacto si no se trabajaran temas de equidad de género y carga doméstica, motivo por el que se capacitaron a las tres comunidades en esas temáticas y se firmaron acuerdos de corresponsabilidad doméstica entre esposos buscando generar conciencia de corresponsabilidad y distribución de los roles domésticos. El proyecto también fortaleció a los comités de agua de las comunidades elevando la calidad de su servicio, mediante capacitaciones técnicas especializadas; la tramitación de personería jurídica a cada uno de los 3 comités que regirán en cada comunidad, así como el registro de las fuentes de agua de las comunidades, garantizando de esta manera la sostenibilidad del proyecto, en relación al consumo y acceso al agua potable.

